22 septiembre 2012

Sin un poco de azúcar, esa píldora que os dan...

Es difícil relajarse. Cuando por fin los ingresos y gastos mensuales se habían convertido en una rutina, la crisis y los recortes nos obligan a volver a cuadrar las cuentas. Desde agosto, las facturas de la residencia vienen acompañadas por otra factura por medicamentos. Con la llegada de septiembre, hemos de encajar además la subida del IVA.

Como no visito demasiado al médico -toco madera- intento enterarme de cómo van a funcionar los nuevos mecanismos para el pago de medicamentos. No es que desconfíe de nadie, pero me gusta entender en concepto de qué pago y sobre todo cuál es el máximo que podemos tener que pagar, para saber si eso va a poner en peligro el fino equilibrio en el que se mueve la cuenta de mi padre.

Como tantas otras veces, mi ingenuidad me hizo pensar que la tarea sería fácil; sin embargo, cuando me pongo a ello me doy cuenta de que la información es un tanto confusa. Decido consultar a profesionales, entre ellos a una farmacia de confianza, convencida de que ellos podrán explicármelo claramente. Para mi pasmo veo que ellos a su vez han de consultar los carteles explicativos y, aún así, han de repasar la información atentamente para no hacerse un lío. Como en Cataluña además se añade el euro por receta, resulta un tanto más difícil deshacer el enredo de información.

Pero creo que al final lo consigo. 

- 1€ por receta. Ha sido el primero en incorporarse, desde el 23 de junio, en Cataluña. En realidad es 1€ por medicamento dispensado. Todo el mundo paga lo mismo, independientemente de sus ingresos. El máximo es también el mismo para todos: 36 € anuales durante 2012 y 61 € para 2013.

- Copago sanitario. En vigor desde julio en todo el estado español. Más difícil de calcular porque depende de los ingresos de cada uno. Distingue también entre personas en activo y pensionistas. Pero con el pequeño cuadro explicativo es bastante fácil encontrar cual es el caso personal de cada uno. El de mi padre es el más bajo y el limite mensual es de 8 €. En total, 40 € como máximo en el año 2012; 96 € total anuales para 2013.

- Exclusión de medicamentos de la financiación del sistema nacional de salud. Desde el 1 de agosto hay además una larga lista de medicamentos que ya no están financiados por el sistema sanitario: laxantes, antidiarreicos, antiinflamatorios en crema y un largo etcétera. Aquí es donde puede doler, porque es difícil calcular a cuánto puede ascender el total, sobre todo a lo largo del año. Decido tomarlo en positivo: esto nos obligará a estar informados de todos los pequeños "achaques" que se van añadiendo a la enfermedad. 

A pesar de visitarle casi cada día del año, lo cierto es que muchas veces nos pasan desapercibidos aquellos pequeños desarreglos de salud que no son obvios a primera vista (llagas, estreñimiento...), porque no se nos ocurre pedir un parte médico diario. La nuevas facturas nos van a hacer más conscientes de ellas.

Cantaba Mary Poppins que una cucharada de azúcar ayuda a tragar la medicina. Ahora que el azúcar se ha acabado, espero que el trago no sea demasiado amargo.


12 septiembre 2012

¡Feliz cumpleaños Ángel!

Este último ha costado pasarlo, pero ha valido la pena. 82 ¡casi nada!

Como decíamos ayer...

Parece que fue ayer, pero hace ya un año largo desde la última vez que escribí aquí.

Primero fue la falta de tiempo. Después se sumaron las dudas -¿de verdad lo que tengo que decir le puede interesar a alguien?¿hay algo de todo esto que no se encuentre ya en miles de otras páginas en internet?- . 

Si he de ser honesta también se añadió la falta de esperanza, la sensación de que mi padre podía fallecer en cualquier momento. Un blog que empecé pensando en explicar la experiencia ligada a su enfermedad, parecía que no podía tener mucho sentido una vez que él ya no estuviese.

Todo eso ha cambiado. Ahora tengo algo más de tiempo libre. Después de un inicio vertiginoso en un nuevo trabajo, por fin estoy encontrando el equilibrio con el tiempo personal que yo también necesito.

El deterioro de mi padre sigue avanzando, pero él sigue ahí. Después de un invierno en el que dos gripes y varias infecciones respiratorias nos han tenido en la cuerda floja, el verano nos ha traido una cierta estabilidad y de nuevo nos permite creer que, a pesar de las nuevas limitaciones, la situación podría alargarse ad eternum.

La silla de ruedas se ha hecho ya imprescindible. Para mi padre ya no es posible andar sin la ayuda de dos personas y, aun así, durante apenas unos metros. El lenguaje ha desaparecido casi por completo. Los temblores hacen que precise siempre ayuda para comer. Pero aún sonríe, todavía se divierte viendo a los niños jugar y le siguen pirrando los dulces.

El principal cambio sin embargo fue un regalo inesperado, un correo que recibí hace unos días en el que alguien me decía que el blog le había ayudado. Así que de repente parece que esto podría tener algún sentido. Porque si le ha servido a alguien, sin haber hecho el más mínimo esfuerzo para darlo a conocer, tal vez pueda efectivamente ayudar a alguna otra persona. Y ese era el objetivo inicial.

Hay quién dice que nada pasa por casualidad. Yo sí creo en el azar y en la suerte. También creo que si ha habido la suerte de que a alguien le haya sido útil este blog y haya compartido sus emociones conmigo, vale la pena aprovecharla.

Mira por donde me ha parecido oportuno retomar este blog este 12 de septiembre. Una excelente forma de celebrar el cumpleaños de mi padre y el mío.

Belén, va por tí.