Parece que fue ayer, pero hace ya un año largo desde la última vez que escribí aquí.
Primero fue la falta de tiempo. Después se sumaron las dudas -¿de verdad lo que tengo que decir le puede interesar a alguien?¿hay algo de todo esto que no se encuentre ya en miles de otras páginas en internet?- .
Si he de ser honesta también se añadió la falta de esperanza, la sensación de que mi padre podía fallecer en cualquier momento. Un blog que empecé pensando en explicar la experiencia ligada a su enfermedad, parecía que no podía tener mucho sentido una vez que él ya no estuviese.
Todo eso ha cambiado. Ahora tengo algo más de tiempo libre. Después de un inicio vertiginoso en un nuevo trabajo, por fin estoy encontrando el equilibrio con el tiempo personal que yo también necesito.
El deterioro de mi padre sigue avanzando, pero él sigue ahí. Después de un invierno en el que dos gripes y varias infecciones respiratorias nos han tenido en la cuerda floja, el verano nos ha traido una cierta estabilidad y de nuevo nos permite creer que, a pesar de las nuevas limitaciones, la situación podría alargarse ad eternum.
La silla de ruedas se ha hecho ya imprescindible. Para mi padre ya no es posible andar sin la ayuda de dos personas y, aun así, durante apenas unos metros. El lenguaje ha desaparecido casi por completo. Los temblores hacen que precise siempre ayuda para comer. Pero aún sonríe, todavía se divierte viendo a los niños jugar y le siguen pirrando los dulces.
El principal cambio sin embargo fue un regalo inesperado, un correo que recibí hace unos días en el que alguien me decía que el blog le había ayudado. Así que de repente parece que esto podría tener algún sentido. Porque si le ha servido a alguien, sin haber hecho el más mínimo esfuerzo para darlo a conocer, tal vez pueda efectivamente ayudar a alguna otra persona. Y ese era el objetivo inicial.
Hay quién dice que nada pasa por casualidad. Yo sí creo en el azar y en la suerte. También creo que si ha habido la suerte de que a alguien le haya sido útil este blog y haya compartido sus emociones conmigo, vale la pena aprovecharla.
Mira por donde me ha parecido oportuno retomar este blog este 12 de septiembre. Una excelente forma de celebrar el cumpleaños de mi padre y el mío.
Belén, va por tí.
Felicidades a los dos, a ese Ángel sin memoria sobretodo. Y gracias...
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