25 noviembre 2010

¡Vaya susto!

Esto de ser primeriza en las gestiones es fuente de algunos sustos que espero ahorrarle a los demás. Hace tres días encontré una nota en mi buzón, según la cual un agente judicial me había intentado dejar una documentación. La nota me informaba de que podía pasar a recoger esa misma documentación al día siguiente por la Ciudad de la Justicia en el horario de 9 a 14h. Caso contrario, ellos intentarían volver a entregármela al día siguiente en mi casa en el mismo horario. Canguelo. Las elecciones autonómicas de Cataluña se celebran en unos días, así que lo primero que se me ocurre es que me ha tocado el marrón de estar en una mesa. Pero es demasiado tarde, parece improbable. En cualquier caso no puedo ni ir al día siguiente a recoger la documentación ni voy a estar en dos días en mi casa toda la mañana, así que espero que el siguiente paso sea enviármelo por correo certificado y que lo pueda recoger en la oficina de correos.

No es el caso. Ayer me encontré un segundo aviso, en los mismos términos. Me habían intentado entregar la documentación, hoy podía recogerla en la Ciudad de la Justicia. Caso contrario ellos volverían a insistir en el mismo horario imposible…Me cuesta creer que tenga algo que ver con la tutoría de mi padre, salvo que hayan encontrado algún defecto en las cuentas que presenté en agosto. Aún así, lo más operativo parece enviarme las comunicaciones por correo certificado con acuse de recibo y punto. Empiezo a creer que puede ser algún acto jurídico en el que estoy envuelta sin saberlo. Mejor aclararlo cuanto antes. Así que aviso a mi jefe y con su beneplácito me voy a primera hora a recoger la documentación.

Mientras hago la cola para recoger la documentos, veo que en el rótulo pone “Recogida de notificaciones y embargos”. En los tres eternos minutos que dura la espera, repaso mentalmente todas mis financiaciones. Me sobra mucho tiempo. Milagrosamente soy la única española que no tiene una hipoteca. Mis deudas aplazadas pendientes consisten en un recibo del lavavajillas y tres de la televisión, que me compré con los reclamos de financiación sin intereses que llueven últimamente con motivo de la crisis económica general. Tiene que ser un error. No tengo coche, imposible que sea por un problema de tráfico. ¿Alguien querrá que testifique en alguna causa? Lo de la herencia de un desconocido está descartado porque, como le dije a una amiga hace poco, hace mucho que no le salvo la vida a nadie.

Por fin me toca. La notificación es del juzgado que lleva los asuntos de tutela de mi padre. Es para decirme que dan por bien entregada la rendición de cuentas. De paso me recuerdan que tengo que seguir haciéndolo así de bien (TODO ELLO POR ESCRITO, POR TRIPLICADO Y JUSTIFICADO DOCUMENTALMENTE). En mayúsculas, en negrita y subrayado en el original.
Pues vale.

1 comentario:

  1. Será posible, a mí que cualquier notificación oficial me deja sin dormir y que todo sea porque has presentado una cosa y está bien. Panda de cabrones

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